PARCELEROS DEL PROYECTO DE MANGO DE VILLA FUNDACION, ESCUPEN SANGRE EN TASA DE ORO.

Des­pués de 6 años de duro tra­bajo los 149 par­ce­le­ros  del pro­yecto agra­rio cul­ti­vado de mango, más impor­tante del país, no ha cau­sado nin­gún cam­bio en el nivel de vida de estos jefes de fami­lia, mien­tras las auto­ri­da­des del sec­tor agro­pe­cua­rio se resis­ten a bus­carle solu­ción a los pro­ble­mas por los que atra­viesa el proyecto.

Este asen­ta­miento agra­rio fue imple­men­tado  por la secre­ta­ria de estado de agri­cul­tura, como parte de un pro­yecto nacio­nal  de siem­bra de fru­ta­les ini­ciado en la admi­nis­tra­ción del gobierno 1998–2002.  Para la eje­cu­ción de este pro­yecto el gobierno ges­tiono un prés­tamo inter­na­cio­nal que fue sus­pen­dido a la lle­gada de las nue­vas auto­ri­da­des, sus­pen­diendo ade­más  la eje­cu­ción  del pro­yecto de man­gos que aun fal­ta­ban áreas impor­tan­tes por cul­ti­var, tras­pa­san  enton­ces la admi­nis­tra­ción  a dos coope­ra­ti­vas y le crean dos pres­ta­mos  con el banco Agrí­cola, por valor de 80,000,000.00  Tam­bién le for­man  un con­sejo de admi­nis­tra­ción de fon­dos, inte­grado por  la Secre­ta­ria de Estado de Agri­cul­tura, El Ins­ti­tuto Agra­rio Domi­ni­cano, El Banco Agrí­cola, y las dos coope­ra­ti­vas. Estos prés­ta­mos fue­ron apro­ba­dos a una tasa  de un 16% mas una pena­li­za­ción de un 6% de igual forma se con­ce­dió una gra­cia para el pago de capi­tal de cua­tro años, no asi    los intere­ses que gene­ra­ban, que el banco se cobra­ban del mismo capi­tal. 38,000,000.00 fue­ron inver­ti­dos en infra­es­truc­tu­ras de riego,  15,666,779.25 en pagos de intere­ses, el resto en man­te­ni­miento de la plantación,

Un nuevo prés­tamo fue otor­gado a las coope­ra­ti­vas por valor  de 14,020,200.00 a una tasa de 22% mas una pena­li­za­ción  a la falta de cum­pli­miento de 6% para poder man­te­ner la plan­ta­ción, que ape­nas entra en su etapa  de pro­duc­ción comer­cial.  Esta carga  finan­ciera impuesta por el Estado Domi­ni­cano, ha man­te­nido el pro­yecto al borde del colapso, pro­vo­cando el des­aliento y frus­tra­ción, impe­di­dos total­mente de poder man­te­ner a sus fami­lias con el sus­tento de su tra­bajo, creando ham­bre y desa­so­siego lo que man­tiene a los par­ce­le­ros en pie de lucha, exi­giendo una serie de reivin­di­ca­cio­nes, entre ellas: devo­lu­ción de un 30% de la venta bruta de la cose­cha, dinero en el Banco agrí­cola, cobrado de manera com­pul­siva, des­monte de 60,000,000.00 que era res­pon­sa­bi­li­dad del estado Domi­ni­cano, hacer esas inver­sio­nes, reduc­ción de la tasa de inte­rés a un  8% por­que no existe pro­duc­tos agrí­co­las de pro­duc­ción anual que aguante inte­rés mas alto, inclu­sión del pro­yecto en los pro­gra­mas nacio­na­les e inter­na­cio­na­les que se rea­li­zan en el país: como el Patca, los pro­gra­mas de la USAID, FAO, y otros.

Las inver­sio­nes del estado deben ser­vir para mejo­rar la cali­dad de vida de los domi­ni­ca­nos, gene­rando bie­nes­tar y feli­ci­dad, los par­ce­le­ros de villa fun­da­ción tie­nen dere­cho a cele­brar una navi­dad, como la defi­nen los que hoy tie­nen con que cele­brar, si han que­rido ense­ñar­nos a pes­car, no nos hun­dan el bote.

José Ant. Soto.

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