Un segundo trabajador sanitario se contagia de ébola en EE.UU.

La primera contagiada fue Nina Pham, trabajadora del Hospital Presbiteriano de Dallas que proporcionó atención médica al liberiano Thomas Eric Duncan

Un segundo trabajador sanitario se contagia de ébola en EE.UU.

Trabajos de limpieza en la casa de un sanitario que atendió a un enfermo con ébola en Dallas LM Otero – AP

El doctor Frieden lo advirtió. Si ha habido una brecha y una persona se ha contagiado, puede haber más. Las palabras del director del centro de enfermedades y prevención (CDC) fueron premonitorias. Este miércoles se ha confirmado el segundo caso de un sanitario contagiado por ébola en el Presbyterian Hospital de Dallas. También es una enfermera.

Un tremendo mazazo. Estados Unidos, adalid del desarrollo científico, el que cuenta con “los mejores médicos e infraestructuras”, como repite el presidente Obama, ha visto como se resquebraja su prestigio.

Lo que Frieden calificó como una brecha en el protocolo tiene una segunda víctima. Este nuevo enfermo, todavía sin identificar y que se suma a la enfermera Nina Pham, de 26 años, también estuvo en el cuidado de Thomas Eric Duncan, el liberiano que aterrizó el pasado 20 de septiembre en Texas llevando el virus. Duncan falleció el 8 de octubre.

“Los oficiales de salud han hablado con el último paciente para rápidamente observar los contactos o potenciales exposiciones a otras personas, que serán monitorizadas de inmediato”, afirma la nota difundida por las autoridades. Una vez más, los equipos sanitarios se dispusieron a acordonar la zona de su residencia para proceder a la desinfección de su hogar y de los contiguos.

El paciente ya se hallaba aislado, una vez que los test analizados en el laboratorio de Austin dieron positivo. Como en el caso anterior, se está a la espera de una segunda confirmación, pero el margen de error parece mínimo. El lunes Frieden habló que había 50 sanitarios puestos bajo vigilancia, a la vista de lo sucedido con la enfermera Pham, quien el martes emitió un comunicado diciendo que se encontraba bien dentro de su condición de estable. Ayer esta cifra de sanitarios bajo vigilancia ascendió a 76.

Una curiosidad. Los que trataron a Duncan cuando ya estaba ingresado, y por tanto se acercaron a él con la protección que marcan los protocolos, son los que están desarrollando el virus. Ese era el momento de máxima virulencia del la enfermedad en Duncan. En cambio, los que lo trataron antes, en esos días en que al liberiano lo mandaron a casa pese a los síntomas, siguen sin dar señales de contagio. De hecho, Frieden anunció este martes que habían pasado la fase más crítica y que habían dejado de ser de “alto riesgo” para pasar a “bajo riesgo”.

LaVanguardia.Com

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